La teoría de cuerdas requiere entre once y veintiséis dimensiones
adicionales, por estricta necesidad matemática; en lo que es entonces una
necesidad formal —y en ello aparente—, para evitar que la teoría colapse en su
irracionalidad. Como principio, si se restringe esta teoría en la realidad
cuatri dimensional, las ecuaciones arrojan resultados irracionales; pero la
irracionalidad es una condición propia de lo real, en tanto sobrepuesto a su
comprensión o incomprensión total.
En la física, estas contradicciones matemáticas ocurren cuando una de la
física clásica se rompe al nivel cuántico; y en teoría de cuerdas, estas
anomalías se traducen en la aparición de probabilidades infinitas o negativas.
Es en eso que no tienen sentido físico, ya que la probabilidad máxima de que
algo ocurra debe ser del 100%; y para cancelar estas anomalías, su generación
se reduce a cero sólo añadiendo dimensiones extra a la ecuación.

Para explicar por qué solo percibimos cuatro dimensiones,
los físicos recurren al mecanismo de la compactación; según la cual, las tres
dimensiones espaciales —alto, ancho y profundidad— se harían expandido
masivamente tras el Big Bang; mientras, las restantes seis o siete se habrían
quedado plegadas en sí mismas, en escalas infinitamente pequeñas. Esas dimensiones no
serían visibles, porque nuestra longitud de onda es demasiado grande para esos niveles
formales; pero también puede tratarse de un error de expectativa, al esperar
que una dimensión se comporte como la suma de las otras perceptibles.
De hecho, ninguna de las cuatro dimensiones
convencionales puede ser conocida por separado, fuera de su interacción; de
modo que no hay por qué esperar que otras dimensiones existentes sea reconocida
en sí misma, objetivamente. Eso es un sesgo de aditividad, como esa expectativa
de que una dimensión sea una extensión de las que ya conocidas; operando bajo
las mismas reglas y con la misma independencia, cuando realmente tendría
funciones singulares.
La Relatividad Especial demostró que el espacio-tiempo es un tejido único e
indisoluble, sin una posición absoluta; ni tampoco existe algo como el tiempo
separado del movimiento en el espacio, ni ninguna puede separarse de la
velocidad. Las dimensiones no son así líneas independientes, que se pegan o
superponen unas a otras como palillos de dientes; sino que son proyecciones de
una estructura geométrica global, como coordenadas para la identificación de
los fenómenos.
Esperar que otra dimensión aparezca como un eje limpio, ignora la condición
misma del espacio-tiempo actual; ya que se trata de un bloque interdependiente,
al que no se añaden las nuevas, alterando la naturaleza del conjunto. Incluso, hay
casos como el modelo original de Kaluza-Klein, que añade una quinta dimensión a
la relatividad de Einstein; y que no aparece como espacio, sino que emerge
matemáticamente como electromagnetismo y carga eléctrica. El error de expectativa radica en tratar la dimensión como un contenedor
vacío en lugar de una propiedad estructurante; si las dimensiones extra
existen, no actúan como una habitación más, construida con el mismo ladrillo
que las cuatro anteriores; sino que sólo modificarían las reglas de las
partículas en las cuatro dimensiones visibles, revelando otras propiedades.

Lo que llamamos masa, carga o espín de un electrón, podría ser el reflejo
tridimensional de esa interacción dimensional; que por definición no admiten
ser separadas del tejido total, independiente de que se la entienda o no. Aquí,
debe retornarse al problema original de la irracionalidad, que en matemática
sólo alude a otra racionalidad; pero que en su sentido propio alude a la
eventual incomprensión del fenómeno, incluso total y no sólo parcial.
De hecho, en la realidad tridimensional, los objetos no se comportan igual en
dimensiones cuánticas o macroestructurales; por lo que otras dimensiones sólo
añadirían perspectiva a los mismos objetos reales, sin alterarlos en su
constitución. Por tanto, esperar que una dimensión a escala cuántica funcione
como las macroestructurales, es un error de categoría; pues en esa escala
infrapositiva, la dimensión extra es una propiedad geométrica, que sólo altera a
la partícula.