De los cultos extraños
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Posted by I. Teodoro at 6:00 AM 0 comments
Artigos Relacionados:El problema es que ya no se maneja ese dato del desembarco de Garvey en
Cuba, apenas cinco años tras 1912; explicando la rispidez de una integración,
ya estancada como una fatalidad política, en esa categoría falaz del mestizaje.
Más allá de todo eso, lo negro existe en Cuba como una singularidad
existencial, aunque no exactamente étnica; lo que no le quita la dimensión étnica,
sino que la reconoce en su función referencial y no determinante.
Es esta precariedad la que da consistencia entonces a lo negro, atravesando
los más disímiles tonos de piel en Cuba; condicionando con ello toda expresión
en el comportamiento, como más o menos negro, no más o menos blanco. Lo negro
es así el punto de referencia, que guía la convencionalidad de lo blanco en la
cultura a lo largo de la isla; incluso si se resuelve de modo distinto en cada
una de sus zonas culturales, evadiendo en todas lo taíno.
Este es el caso, por ejemplo, de Pablo de Cuba Soria, que asciende fatigado los escalones de la falacia martiana; bien que por defecto, como decantación crítica, y no cumplimiento positivo de la postulación, lo que es importante. El caso de Soria es relevante por lo probablemente único, en esa gratuidad con que no requiere sentido; porque como lo negro él es el sentido, aunque más allá del color, como la poética de Lezama más allá de la razón.
Eso negro es así una fuerza especializada, no natural sino políticamente,
que alcanza madurez política en lo estético; por eso su belleza es intrínseca,
puede que incomprendida pero innegable, como la de los mendigos silenciosos. No
todo negro es lo suficientemente negro para exhibir esa categoría, pero —como
principio— ningún blanco lo es; a lo más que puede aspirar el cara pálida, o el
mulato que investiga su ascendencia, es a esa difícil universalidad de
Soria; que como la poética de Lezama Lima, está más acá —no más allá— de la
razón, escondida en los pies descalzos.
Posted by I. Teodoro at 10:17 AM 0 comments
Labels: critica, Cuba, cultura, martín Morúa Delgado, Natalia Bolivar, Negros
Artigos Relacionados:De ahí la aversión enfermiza del socialismo contra lo individual, a lo que
acusa de individualista por la mera existencia; como si el colectivismo no
fuera esa coerción odiosa de la persona —que siempre es concreta— a la
estructura política. En ese sentido, Cuba —como Estados Unidos y todo otro país—
sería una realidad única, con todo y su multiplicidad; porque en esa
superposición de estados —que ni siquiera dualidad— es que se constituye lo
real, en su estructura.
Descreer de la excepcionalidad cubana es así otro lugar común, como el
prejuicio contra el destino manifiesto; que es la manera en que la realidad se
resuelve a sí misma como morfodinámica, pero desde la axialidad de la cultura.
Sin embargo, ni la axialidad ni la morfodinámica —como la trialéctica— son términos
de lectura fácil en su obviedad; porque aluden a las funciones relacionales en
que se estructura lo real, en una compresión ontológica de sus fenómenos.
Por eso la ontología cubana permanece en sus prácticas religiosas, que retienen
la materia reflexiva sobre el cosmos; pero aún no es su pretensión etnográfica,
que no pasa de ser otra triquiñuela, en un equilibrio más precario que el de la
realidad. Tampoco es literaria esta otología, que es la pretensión mayor y más
absurda, por intelectualista, mostrado su decadencia; y menos aún —hasta lo
irrisorio— en su literatura política, que es la peor de sus indeterminaciones
existenciales.
La solución, imperfecta en su platonismo fatal, es la síntesis lezamiana,
que se apega a Villaverde en la incomprensión; pues no rechaza la de Morúa
Delgado —como no rechaza Platón a Heráclito—, sino que la subordina en el
dualismo. La virtud de Lezama Lima, como la de Platón sobre los fisiólogos, es
que fija una hermenéutica, con su orden epistemológico; que aunque aún inconvencional,
prepara las vías del Realismo Trascendental, a usurpar por un oscuro monje agustino.
El detalle es que es en esta excepcionalidad que resulta inaprehensible,
pues la aprehensión es en lo universal; y sólo la estética consigue retraerse
lo suficiente para ello, en la función de su capacidad reflexiva como
existencial. De ahí que la genealogía nazca en la madurez distinta de
Villaverde y Morúa Delgado, resolviéndose en Lezama; como síntesis que en lo
formal es de morfodinámica, incluso si —no hay que olvidarlo— todavía imperfecta.
Posted by I. Teodoro at 8:43 AM 0 comments
Artigos Relacionados:
El Realismo Mágico exhibía al menos cierta unidad
efectiva atravesando autores, en la sensibilidad común de su tiempo; el
Neobarroco en cambio alinea figuras dispares, restringidas a las reconocidas
por la crítica convencional del periodismo. El Realismo Mágico acoge en cambio a
escritores sin suerte, porque no legitima ni mercadea, sino que sólo reconoce;
no importa si surge como otra etiqueta de mercadeo, que trasciende sin embargo
esa condición espuria, en lo espontáneo.
Eso es comprensible, y más literario en lo trágico que
el aceite de serpiente que se insiste en vender como literatura; porque Sarduy
fue un hombre extrapolado de su circunstancia, y su misma formación era parte
de esa decadencia. Por eso Sarduy es complejo pero cuidado, como rosetón que
culmina el tránsito desde el gótico, en la Italia del XVIII; pero es
extemporáneo y no nuevo en su barroquismo, o hasta clasicista —aún no
neoclásico— en esa excelencia estudiada.
Esa salvación sin embargo, como la del Cristo, exige
más fe de la que proveen los turbulentos tiempos que la reclaman; recuérdese,
esa generación no quiso hacer literatura —como los escritores de antes— sino
triunfar vendiéndola; sólo que tan topes en su mercadeo, que la vendieron como
de su genio, no como probabilidad propia de la forma. Esto es lo que hace
espurio a ese mercadeo, a diferencia de la pureza virginal de los románticos,
trágicos en su aspiración; porque ellos no eran afectados, en la falsa
gitanería —esa bohemia— de los simbolistas, sino mártires de su trascendencia.
Pero los literatos viven de esa muerte, no mueren en
ella, como nuevos cristianos de un cristo que es verdadero; que viene del
pasionario de sus experiencias y no de sus experimentos formales, como trucos
de vendedores. Los literatos no tienen nada que perder sino las cadenas de
librerías, ya derrumbadas en el anacronismo económico; tienen en cambio mucho
que ganar, en la fluidez horizontal de los nuevos medios, que niegan sin embargo
los laureles
Posted by I. Teodoro at 9:41 AM 0 comments
Labels: angela de mela, critica, Cuba, cultura, La Imagen, Lezama Lima
Artigos Relacionados:Por eso
natural que América no pueda fundar escuelas originales de filosofía al modo
occidental, que serían repetitivas; y se sabe que lo real —incluso en tanto
humana— no soporta la repetición innecesaria, que deviene disfuncional. Por
eso, en las Américas apenas han florecido escuelas locales de filosofía ya
tradicional, pero no originales; y esa especialización profesional,
intrínsecamente improductiva, es la que puede no comprender esta singularidad.
Recuérdese,
la tradición de ontología propiamente dicho murió con Hegel, y su compleja fenomenología
del espíritu; al punto de que el mismo Marx no postula una alternativa, sino
que se atiene a la hegeliana en su dependencia epistemológica. La ontología
lezamiana no puede por tanto residir en lo histórico, que sólo puede organizarse
ideológicamente; dando lugar a esa falsa ontología del determinismo político,
como fatalidad a que nos condenara Kant con su imperativo.
Recuérdese
aquí que el simbolismo fue la racionalización de la imagen romántica, con su atribución
de sentido; que así se hizo recto, desplazando su naturaleza analógica, ahora
en la convención de la metáfora, que es ya racional. En esto, los parnasianos serían
sólo el residuo, dejado atrás por esa contracción tremenda de la razón poética;
defendiendo una gratuidad que nunca fue efectiva sino aparente, y con lo que obedecían
esa racionalización de los simbolistas.
Del
mismo modo, Lezama transmuta la imagen de los simbolistas en función hermenéutica,
y organiza una epistemología; que asume la materia nacional por fatalidad
histórica como objeto eventual y no necesario, porque es sobre el Ser en sí. La
ontología de Lezama Lima no es entonces ni histórica ni sobre lo histórico, o
no sería de ningún modo ontología; aunque tampoco desconozca está naturaleza,
como expresión propia y natural en que se realizan esas determinaciones.
En ese
mismo ejemplo, Lezama no es barroco sino desorganizado como no es el estilo, ni
tampoco lo es Sarduy; de modo que se trata de una cadena de convencionalismos y
trampas de mercado, que imponen la misma lectura. El Realismo Trascendental no
fue así la invención de un oscuro monje, que sólo descifró los pergaminos; y más
allá de esa razón, Paradiso ofrece su sentido trascendente, en una fundación
que excede incluso la de su ontología; porque es la de un orden epistemológico,
como la saeta que dispara un hombre a otro agazapado a un tiro de flecha.
Posted by I. Teodoro at 9:31 AM 0 comments
Labels: critica, Cuba, cultura, filosofía, Hegel, Historia, Julio Lorente
Artigos Relacionados:El Ensayo… es así un acercamiento a lo real en sus múltiples
aspectos, que sin embargo no se considera interdisciplinario; ya que en
realidad sintetiza las formas tradicionales de conocimiento, en una
organización última del Realismo Trascendental. En ese sentido, establece a la
cultura como especialización propia de lo real, en vez de propiamente humana;
con lo que trasciende el antropocentrismo que distorsiona su comprensión, en
una superación de los problemas epistemológicos del Idealismo.
La segunda parte está dedicada a la corrección de la disfunción estructural
ya vista, con la llamada emergencia neoafricana; que no alude a una
reivindicación política o histórica de lo africano, sino a la corrección
existencial del determinismo político. No obstante, a pesar de no tener
carácter de reivindicación política o histórica, parte de experiencias en este
sentido; que organizadas desde el fenómeno de la Negritud, soluciona sus
contradicciones históricas y epistemológicas.
Posted by I. Teodoro at 9:23 AM 0 comments
Labels: critica, cultura, filosofía, Hegel, Historia, Política, Realimo Trascendental
Artigos Relacionados:En ese sentido, el libro con Correa tiene múltiples problemas, ya debidamente expuestos en trabajos anteriores; pero marca también un propósito de sistematización, que no se circunscribe a las autoridades habituales. En ese mismo sentido, y por la misma razón, puede considerarse que su base es errónea, como ya se ha resaltado; pero permitiéndole una organización, susceptible de adecuación de esos errores, con su perspectiva personal.
No hay dudas tampoco de que estos intereses son tan peculiares como él mismo, y no tienen que ser compartidos; y para muchos pueden suscitar cierta desconfianza hermenéutica, por la primacía del objeto político, por ejemplo. Eso es también natural y lógico, y en eso consiste la naturaleza anti escolástica del pensamiento, como práctica existencial; no importa si en afán de protagonismo, la mediocridad ambiente reproduce las mismas cortapisas que critica.
Conviene por supuesto volver sobre ese conservadurismo relativo de la identidad católica en Cuba, que es funcional; porque no es doctrinario, sino relativo a la axialidad religiosa, como función ontológica de la cultura. Esto es de naturaleza entonces cultural antes que política, aunque su expresión natural sea política, en tanto histórica; como susceptibilidad, en que esa expresión política desplaza a la determinación cultural, en su función ontológica.
Lo interesante es que él llegue a esta emergencia por la vía negativa, en la crítica de ese determinismo político; y que es en lo que ese conservadurismo funcional de la identidad católica, le sirve como base hermenéutica. De nuevo sobre este conservadurismo, se refiere a la recuperación de su función cultural y no de carácter ideológico; al que habría sido reducida por la tensión en que nace el liberalismo moderno, con la supremacía moral de la razón.
Se trata por tanto de una evolución orgánica, que sirve de laboratorio incluso sobre la de la cultura nacional; y todo en el simple hecho de aislarse en un pensamiento autónomo, como parte de su propia madurez existencial. En esta singularidad, sin dudas funcional, se hace llamativo e interesante, por su alta entropía como nivel de posibilidad; frente al estancamiento que lo rodea, de una cultura presta a la precipitación, por su acercamiento al cero absoluto.
Posted by I. Teodoro at 11:38 AM 0 comments
Labels: critica, Cuba, cultura, filosofía, Julio Lorente
Artigos Relacionados:Se trata por tanto de una tensión política, entre el crecimiento comercial
de Atenas y la estructura de Micenas; cuando esta es el remanente que proviene
de la era arcaica, de la que emerge Atenas con su insubordinación de Creta. Por
tanto, los ritos de Eleusis tienen un carácter popular, incluso si regulado por
una clase especializada en el sacerdocio; que no puede detener la potenciación
económica del individuo en el mercantilismo ateniense, proyectado hacia la
Magna Grecia.
El Orfismo es así una amalgama, que de hecho reorganiza el mito de Dionisio
Zagreo con elementos egipcios; frente a los más directamente babilonios del
pitagorismo, pero compartiendo ese origen y naturaleza orientales; más
orgánicos aún en el orfismo, ya que no descontextualiza esos elementos, como la
seudo religiosidad pitagórica. Entre esos elementos egipcios, destacaría el
despedazamiento de Dionisios por los titanes, como el de Osiris por Set; que de
hecho recuerda el del mismo Orfeo por las ménades, indicando que el mito no proviene
necesariamente de Egipto; pero aprovecha esta convergencia de elementos comunes,
viabilizando el sentido salvífico que sí es egipcio.
La convergencia de desarrollos diacrónicos, como el orfismo y el
pitagorismo, ilustraría esta determinación común; diferenciados en sus
respectivos elitismo y seudo elitismo, que en ambos casos termina en una
especialización religiosa. No obstante, sí habría destacar el origen popular
del orfismo, como reacción al pragmatismo mercantilista ateniense; en una
suerte de cultura revolucionaria, a la que respondía también Pitágoras en su
propio determinismo político.
Esto probaría incluso que Pitágoras apuntaba a una intuición sobre la
estructuralidad del cosmos, sólo que descontextualizada; que igual descaracteriza
aún la función ontológica de las categorías mistéricas, en un sentido moral y
político. En este sentido, por ejemplo, el concepto de Ubuntu en el cosmograma
congo, suele reducirse a su aspecto político; en la subordinación total del
individuo a la comunidad, tal y como la armonía pitagórica, sin su carácter
potestativo.
Posted by I. Teodoro at 9:54 AM 0 comments
Labels: critica, cultura, El Manierista, filosofía, Hegel
Artigos Relacionados:Nada de
eso importa, el objeto es la misma incontinencia y vulgaridad de siempre, la frustración
que los guía; pues todo lo que le ocurre al Ciclonete es que desea la atención
que asume yo dedico a Lorente, y así la pide. El otro tiene tanta ansiedad y
necesidad de participar, de alguna experiencia trascendente, que se deja
arrastrar; incluso cuando ya sus relación no es tan armónica, pues también es
simbiótica, y ambos se necesitan mucho.
La idea
abre el segundo párrafo, y voy directamente a ella porque ella es lo
importante, no el autor; y no es porque es el punto en que reconozco la
recurrencia y pertinencia del Realismo Trascendental, no otra cosa. Es decir,
no es que uno ande de portero entregando membresías a un culto, sino de un
desarrollo de conceptos; pues la imagen de uno seleccionando miembros de
cofradía es espantosa por lo aburrido, no interesante.
Las
ideas de Lorente las he discutido en muchas partes y muchas veces, como ellos
sabrían si de veras les importara; pero todos sabemos que la crítica de los dos
es una reacción compulsiva y rabiosa, no un acto racional ni filosófico. Hay de
hecho una serie de artículos dedicados a su libro con Antonio Correa Iglesias
(aquí), y fuí yo quién lo invitó a dialogar sobre el capitalismo; experiencia frustrada
por la interferencia de estos, que no ven trabajo ajeno sin que se les moje ni
puedan hacerlo.
El Ciclonete que siga escribiendo reseñas de Daniel Fernández, para que se quede con su elogio como consuelo; porque de está preciosura monjil no va a tener nunca más que desdén, al menos mientras siga con ese infantilismo absurdo. El otro imberbe, que siga en la burbuja esa donde escribe, poniéndose en ridículo un día sí y el otro también; que yo sólo hago esto para que sepan que todos sabemos su superficialidad y tristeza, aunque hagan como que no.
Posted by I. Teodoro at 11:21 PM 0 comments
Labels: critica, Cuba, cultura, Ulysses Alvarez Laviada
Artigos Relacionados:Se trata de que el conservadurismo no es una ideología,
sino una función cultural, en su propia función ontológica; por la que lo real
se especializa a sí mismo como humano —no a la inversa—, en su realización,
morfodinámica. Es la floración artificial del liberalismo, entre las contradicciones
del absolutismo francés, lo que lo reduce a lo ideológico; determinándolo desde
su naturaleza política y no cultural, invirtiendo el objeto de la estructura,
como político.
No obstante eso es mucho para un entorno como el cubano, que carece de referentes suficientes, incluso postmodernos; y esta singularidad suya le permite incursiones atrevidas, más allá del idealismo, que permea incluso al realismo tomista. Como la fatalidad del determinismo político, esto aflora desde la defensa de Maritain con el neotomismo; porque se determina en las críticas del materialismo, que así lo determina en su misma y propia naturaleza idealista.
Entre los hallazgos interesantes de Lorente, está el
concepto casi imperceptible de falsa ontología, por ejemplo; que el Realismo
Trascendental resuelve en el determinismo político, con su desplazamiento del original
en la religión. La clave estaría en la función axial de la morfodinámica,
ejercida por la praxis religiosa como política; que resulta apropiada por ese
alcance político, cuando cobra consistencia suficiente para independizarse.
Eso no significa que ignore la antropología, si de hecho
reconoce la misma naturaleza ontológica del problema; pero sí que este no es su
objeto, inmerso entonces en esa turbulencia post-postmoderna de la fricción
política. Quizás el problema —epistemológico al fin— resida en el entorno que
lo interpela, con ese lenguaje del idealismo; al que él tendría que sobreponerse,
como a la nacional en lo humano, y en esto como trascendental, en su
inmanencia.
Posted by I. Teodoro at 1:57 PM 0 comments
Labels: critica, Cuba, cultura, filosofía, Historia, Julio Lorente, Política
Artigos Relacionados:El problema es que en eso es que se pierde la comprensión de la morfodinámica,
el juguete vivo y en movimiento; ganando en cambio la capacidad de fabricar
prótesis técnicas, cada vez más sofisticadas, con los fragmentos. En esta
perspectiva de la disociación formal, este momento histórico no sería una
simple evolución del pensamiento; sería un accidente de laboratorio, donde el
investigador se intoxica con su propio reactivo y altera el curso del
experimento; pero cuando ese experimento es la cultura occidental, y en su
función misma de estructura ontológica de lo real.
El mito de los andróginos en El Banquete, ya no es así una
cursilería romántica, como alegoría de la fractura ontológica; en que Platón
describe —forma inconsciente o intuitiva— esa escisión de la realidad que deja
el accidente pitagórico. Aquí, la resolución formal (alma/número) ha sido
separada de su determinación natural en el cuerpo y la materia; el Eros es el
vector que intenta reintegrarlos, porque el placer es el indicador de
satisfacción de toda necesidad real.
La fractura pitagórica habría dejado entonces un residuo también formal, en
el atomismo fisiológico, de Demócrito; que no desaparece, sino que permanece en
tensión latente, hasta reintegrarse ya deformado, en el deseo epicúreo. Esa
tensión diacrónica es por la que, siglos después, el materialismo no resurge como
una opción filosófica; sino sólo derivar como necesidad, cuando el formalismo
ya no es suficiente para la complejidad del fenómeno.
No se trata de la función axial de la práctica
religiosa, pues no ocurre en la determinación de lo real como humano; sino en
la axialidad artificial —ya formal en sí misma— de lo político, como expresión
culminante de lo natural. Es aquí por tanto donde se invierte la función de la
cultura, como estructura que organiza lo real como humano; en la pretensión política
sobre está determinación, que desplaza a lo religioso en la seudo religiosidad
de la ideología.
Sea la caverna o el eros, hay una deformación universalista
en su abstracción, que desconoce la puntualidad del culto; por el que los
conceptos —como símbolos de valor
existencial— se adecuaban, especializados
por su localidad. No es que no se tratara de la alienación feuerbachiana, sino
que está alienación no era política sino existencial; con una función así
referencial antes que determinante, que no afectaba a la praxis, sino que la
comprendía.
Posted by I. Teodoro at 7:16 PM 0 comments
Labels: critica, cultura, El Manierista, filosofía, Hegel, Historia
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